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Consejos para dormir bien y tener un sueño reparador

Por: | Tags: , , | Comentarios: 0 | noviembre 10th, 2015

Estudios realizados con estudiantes universitarios demostraron que las personas que duermen bien se encuentran un 6 por ciento más satisfechas con sus vidas que las que tienen un sueño normal yalicia-sueño-insomnio-psicologo-online un 25 por ciento más satisfechas que las que duermen poco. Este estudio también demostró que cambiar de un pensamiento a otro antes de dormirse está relacionado con la dificultad para conciliar el sueño y con la calidad de este, lo que a su vez influye en la infelicidad. La calidad y cantidad de sueño contribuyen a la salud, al bienestar y a tener una perspectiva positiva de la vida. En aquellos que duermen menos de ocho horas diarias, cada hora sacrificada tiene como resultado un 8 por ciento menos de posibilidades de sentirse bien al día siguiente.

El sueño es un mecanismo reparador fundamental para el correcto funcionamiento de nuestra mente y nuestro cuerpo. Cuando no se duerme el suficiente tiempo o lo suficientemente bien de forma continuada, el cansancio se apodera de nosotros, tanto a nivel físico como psíquico. En este contexto es más fácil bajar la guardia y permitir que la sombra de los pensamientos negativos se apodere de nosotros.

A continuación te presentamos algunas sugerencias para ayudarte a recuperar los hábitos de sueño adecuados… o para aprenderlos si no habías podido adquirirlos hasta ahora. Anímate a preparar las condiciones necesarias para facilitar el sueño, te sentirás mucho mejor.

Reduce el consumo de café, té y otros estimulantes.

Disminuye la cantidad de bebidas estimulantes y no las consumas por la tarde. ¡Verás cómo da resultado! Por cierto, ten en cuenta que el tabaco y el alcohol también son estimulantes del sistema nervioso.

Controla tus preocupaciones durante el día y muy especialmente a la hora de acostarte.

Es frecuente que las preocupaciones aprovechen que estamos en la cama sin hacer nada para empezar a torturarnos con más intensidad. Si permites que tu cabeza esté rumiando durante todo el día, te resultará complicado detenerla a la hora de acostarte.

Practica la relajación.

Además de ocupar tu atención en algo más productivo que dar vueltas a los problemas, la relajación te ayuda a conciliar antes el sueño y a aumentar la sensación de reposo y bienestar durante el mismo.

Establece buenos rituales previos al sueño.

Tomar leche caliente o una infusión relajante, darse un baño caliente, recibir un masaje, dedicar un rato a la lectura (ojo, no en la cama), escuchar música clásica a bajo volumen, todo esto ayuda a facilitar el sueño. Por el contrario, no hagas ejercicio físico intenso antes de acostarte ni utilices el móvil o tablet en la cama.

Evita los somníferos.sueño-insomnio-dormir-bien-psicologo-online

Estos medicamentos crean dependencia y es complicado abandonarlos cuando uno se acostumbra a ellos. Además, no solucionan el insomnio, sino que inducen el sueño de manera artificial, por lo que al dejar de tomarlos el problema no habrá desaparecido. Sin embargo, te aconsejamos que no los abandones cuando te encuentres inmerso en una crisis, estés sometido a mucho estrés o te hayas llevado un disgusto fuerte. Por otra parte, es imporescindible dejarlos paulatinamente, siguiendo las indicaciones de tu médico.

Métete en la cama sólo cuando tengas sueño.

Si te vas a dormir muy despejado, por mucho que sea la hora en la que habitualmente lo haces, corres el riesgo de relacionar la cama con pensar en tus problemas y desesperarte por no poder quedarte dormido. Olvídate de la hora de irte a la cama, no te angusties y no te metas en la cama hasta que te caigas de sueño.

No te obsesiones con dormir ocho horas.

Es más importante que, aunque duermas menos, duermas bien y el sueño sea reparador. Tampoco olvides que a medida que nos hacemos mayores necesitamos dormir menos.

El sueño es un mecanismo reparador fundamental

Olvídate del reloj.

Si necesitas tener un reloj para despertarte por las mañanas, “castígalo de cara a la pared” para no poder ver los números.

No te empeñes en dormir.

Recuerda que sólo debes acostarte cuando tengas sueño, pero no te empeñes en sentir sueño. Un truco que no falla es tratar de mantenerte despierto. Cuanto más intentes mantenerte despierto, antes te dormirás (a esto se le llama “intención paradójica del sueño”).

Lee hasta que se te cierren los ojos.sueño-dormir-bien-psicologo-online

Ten en cuenta que es mejor que leas fuera de la cama para asociar la misma sólo al hecho de dormir. Si cuando dejas de leer y apagas la luz vuelves a espabilarte, ni lo dudes: enciéndela de nuevo, levántate y continúa leyendo.

Ten un cuaderno y un lápiz en la mesilla de noche por si, una vez en la cama, te acuerdas de algo importante.

No trates de recordarlo, sólo conseguirás preocuparte y espabilarte. Es mucho mejor que lo anotes en tu cuaderno y te olvides. Ya te ocuparás de ello al día siguiente.

Levántate siempre a la misma hora.

Independientemente de las horas que hayas dormido, respeta tu hora para levantarte. No calcules las horas que has dormido, olvídate y acepta que ya estás despierto.

Evita dormir durante el día.

Por muy cansado que te encuentres, es mejor que aguantes para que por la noche te resulte fácil conciliar el sueño. La siesta es una costumbre mediterránea muy saludable pero a algunas personas les impide dormir por la noche.

Pierde el miedo al insomnio.

La falta de sueño no interfiere tanto en nuestras tareas como a veces nos imaginamos. No se trata tanto de que nuestro desempeño sea peor como de que nosotros creemos que es peor. Pasar una noche sin dormir o unos días durmiendo mal no es tan grave, lo que ocurre es que si la situación se prolonga puede afectar a tu estado de ánimo.

 

Los experimentos del doctor Hauri

sueño-dormir-bien-psicologo-onlineEl doctor Hauri, especialista en sueño de la Clínica Mayo, es Estados Unidos, realizó algunos experimentos para comprobar si la falta de sueño realmente empeora nuestro desempeño. Por un lado, impartió una clase un día después de una noche sin dormir y otra tras haber dormido, y comprobó que sus alumnos no fueron capaces de encontrar diferencias en la calidad de ambas. Por otro lado, estudió el rendimiento de sus estudiantes en relación con el sueño. Los sometió a unas pruebas después de haber dormido normalmente y tras haber estado una noche sin dormir. No encontró diferencias.

Adapta tus horarios de sueño a tu vida.

Algunas personas se duermen tarde, pero también suelen levantarse tarde. Otras se quejan de que duermen poco por la noche pero resulta que lo hacen durante el día, completando así sus horas de sueño. Si te encuentras en alguno de estos casos, pero los horarios a los que te has acostumbrado no son los más adecuados para el tipo de vida que llevas, adáptalos a tus necesidades. Madruga más hasta que consigas que te entre el sueño más temprano o elimina tus horas de sueño durante el día.

No te empeñes en sentir sueño. Un truco que no falla es tratar de mantenerte despierto

Mantente activo.

Mantener un cierto nivel de actividad y realizar ejercicio físico moderado, evitando las horas anteriores a irte a la cama, es importante para dormir mejor.

No te quedes en la cama más tiempo del necesario.

Dormir en exceso es tan negativo para el estado de ánimo como dormir poco, incluso más. Cuando estés bajo de moral, no te dejes arrastrar por la tentación de meterte en la cama, que resultará devastadora para tu estado de ánimo y te impedirá superar los momentos complicados.

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